T-MEC y su papel clave en la inmobiliaria industrial
Las actualizaciones incorporadas en el T-MEC están redefiniendo la dinámica de las relaciones comerciales en Norteamérica. Su impacto en el sector inmobiliario industrial ha sido significativo, posicionando especialmente a la región norte de México como una de las principales beneficiadas.
Muestra de ello es la llegada de nuevos desarrolladores, así como el crecimiento acelerado de actividades vinculadas a la logística, la distribución y el comercio electrónico, sectores que han cobrado un protagonismo relevante en los últimos años.

Otro dato que refleja este dinamismo es el incremento de más de 900 mil metros cuadrados en el inventario industrial registrado durante 2019 en las tres principales ciudades industriales del país: Monterrey, Tijuana y Ciudad Juárez.
El comercio electrónico, prácticamente inexistente cuando se firmó el TLCAN en 1994, ha impulsado de forma exponencial al sector industrial en México. A mayor demanda de productos, mayor es la necesidad de superficies destinadas a almacenamiento, centros de distribución y operaciones logísticas.
Actualmente, el crecimiento de este sector es incuestionable. En México, la expansión de la distribución digital y la presencia de empresas líderes han favorecido el desarrollo de infraestructura tecnológica y de centros logísticos que permiten una conexión más eficiente con el consumidor final.
En este contexto, el nuevo tratado establece la prohibición de aplicar derechos aduaneros a bienes distribuidos digitalmente y refuerza la protección de la propiedad intelectual, lo que genera condiciones favorables para el desarrollo de estas actividades.
Un apartado estrechamente vinculado con lo anterior es el relativo al comercio transfronterizo, cuya modernización facilita la prestación de servicios por medios electrónicos y amplía el acceso a los mercados internacionales.
Inversión directa y desafíos logísticos ante el T-MEC
La relevancia del T-MEC para México también se explica porque más del 50% de la inversión extranjera directa proviene de Estados Unidos. A ello se suma el interés de numerosas empresas multinacionales, principalmente de países como Corea del Sur y China, que mantienen operaciones o planes de expansión dentro de los países firmantes.
Asimismo, la región del Bajío se verá impactada de manera importante debido a su fuerte vocación automotriz, lo que impulsará la construcción de nuevas naves industriales y la firma de contratos adicionales en esta zona estratégica.
Uno de los cambios más relevantes del tratado está relacionado con la modificación de la regla de origen del acero, la cual establece que este material deberá producirse íntegramente dentro de la región. No obstante, esta disposición entrará en vigor a partir del séptimo año de su implementación.
Finalmente, como sector transversal, el rubro eléctrico-electrónico adquirirá mayor relevancia. Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, junto con la imposición de aranceles y el creciente uso de componentes electrónicos en múltiples productos, apuntan a una relocalización de actividades de manufactura hacia Norteamérica.
Si bien existen retos como una cadena de suministro aún limitada y la necesidad de mayor capacitación de talento humano, el tamaño del mercado y las oportunidades de crecimiento representan un fuerte incentivo para el desarrollo del sector.

El T-MEC se ha consolidado como un catalizador del crecimiento de la inmobiliaria industrial en México, impulsando la demanda de infraestructura, logística y espacios productivos. A pesar de los desafíos operativos y de capital humano, el contexto actual ofrece condiciones favorables para la inversión y el desarrollo industrial, posicionando al país como un actor estratégico dentro de la cadena de valor de Norteamérica.